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Anillas de pota a la romana, un aperitivo crujiente con un puntito de limón

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Las anillas de pota a la romana son una elaboración clásica muy pedida en bares y restaurantes del mediterráneo. Descubre la receta de cómo prepararla aquí.

Las anillas de pota a la romana también llamadas anillas de calamar son un aperitivo frito que no puede faltar en la carta de cualquier bar o restaurante que bordea el mediterráneo por su exquisito sabor y textura crujiente.

En esta oportunidad prepararemos pota a la romana, una variación de la clásica receta de calamares a la romana, hecha a base de tubos de pota del pacífico, un producto que podrás tener en tu despensa profesional todo el año, ya que en Jet Extramar siempre lo tenemos en stock. 

¿Pota o calamar a romana? 

La pota es un cefalópodo muy parecido al calamar en sabor y textura, pero más asequible, si de costes se habla.

Las diferencias entre estos frutos del mar son casi imperceptibles. La pota al igual que el calamar tiene carne firme, de sabor suave, perfecta para elaborar platos calientes como rabas, “calamares” a la romana, pota en salsa o incluso a la parrilla. 

Tubos limpios de pota Jet Extramar 

En esta oportunidad, aprovecharemos toda la versatilidad a la hora de preparar ricos platos de la pota del pacífico para preparar unas exquisitas anillas de pota a la romana, una elaboración frita muy querida por grandes y chicos.

Para ello utilizaremos nuestros tubos de pota interfoliada que miden unos 25 cm de largo, un producto que viene limpio, sin aletas ni pluma, listo para descongelar y cocinar.

Si quieres abastecer tu nevera con tubos de pota limpia dale click aquí y comienza a preparar anillas de pota a la romana en un plis.

Tiempo total25 mins

 2 huevos
 Harina de trigo
 Aceite de oliva
 Agua
 Sal al gusto

1

Primero descongela los tubos de pota. Retira el producto de su envase, viértelo en un recipiente con rejilla, y descongélalo directamente en la nevera de un día para otro.

2

Una vez descongelados los tubos de pota, lávalos y sécalos con papel absorbente.

3

Cuando los tubos de pota estén bien secos, córtalos en rodajas de aproximadamente un centímetro de ancho, lo más parecidas a anillas de calamar. Reserva.

4

Prepara el rebozado. Casca el huevo sobre un recipiente hondo y bátelo ayudándote de un batidor de varillas.

5

Vierte en el mismo recipiente una poco de agua y bate hasta que el agua y el huevo se mezclen bien.

6

Seguidamente, añade sal, harina y bate todos los ingredientes hasta que se incorporen bien. Cuida que la harina no forme grumos.

7

Cuando la mezcla esté bien ligada, incorpora un poco de aceite, y termina de mezclar los ingredientes por un par de minutos. Reserva.

8

Mientras tanto, pon una sartén al fuego y vierte abundante aceite. Deja calentar el aceite hasta que esté bien caliente.

9

Vierte las anillas de pota en el recipiente del rebozado e impregnadlas con la mezcla ayudándote de una cuchara.

10

Cuando el aceite esté bien caliente, vierte 4 anillas de pota y cocínalas por ambos lados por un par de minutos hasta que adquieran un color dorado apetitoso. TIP: es importante freír las anillas de pota por tandas para lograr una corteza crujiente.

11

Finalmente, los retiramos de la sartén cuando estén listos y los ponemos sobre papel absorbente para eliminar los excesos de aceite.

12

Emplatado: Servimos al momento en un plato de cerámica y lo acompañamos con unas rodajas de limón.

Ingredients

 2 huevos
 Harina de trigo
 Aceite de oliva
 Agua
 Sal al gusto

Directions

1

Primero descongela los tubos de pota. Retira el producto de su envase, viértelo en un recipiente con rejilla, y descongélalo directamente en la nevera de un día para otro.

2

Una vez descongelados los tubos de pota, lávalos y sécalos con papel absorbente.

3

Cuando los tubos de pota estén bien secos, córtalos en rodajas de aproximadamente un centímetro de ancho, lo más parecidas a anillas de calamar. Reserva.

4

Prepara el rebozado. Casca el huevo sobre un recipiente hondo y bátelo ayudándote de un batidor de varillas.

5

Vierte en el mismo recipiente una poco de agua y bate hasta que el agua y el huevo se mezclen bien.

6

Seguidamente, añade sal, harina y bate todos los ingredientes hasta que se incorporen bien. Cuida que la harina no forme grumos.

7

Cuando la mezcla esté bien ligada, incorpora un poco de aceite, y termina de mezclar los ingredientes por un par de minutos. Reserva.

8

Mientras tanto, pon una sartén al fuego y vierte abundante aceite. Deja calentar el aceite hasta que esté bien caliente.

9

Vierte las anillas de pota en el recipiente del rebozado e impregnadlas con la mezcla ayudándote de una cuchara.

10

Cuando el aceite esté bien caliente, vierte 4 anillas de pota y cocínalas por ambos lados por un par de minutos hasta que adquieran un color dorado apetitoso. TIP: es importante freír las anillas de pota por tandas para lograr una corteza crujiente.

11

Finalmente, los retiramos de la sartén cuando estén listos y los ponemos sobre papel absorbente para eliminar los excesos de aceite.

12

Emplatado: Servimos al momento en un plato de cerámica y lo acompañamos con unas rodajas de limón.

Anillas de pota a la romana, un aperitivo crujiente con un puntito de limón
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