La combinación de morcilla de Burgos y huevo poché es uno de esos platos que unen tradición y elegancia en un solo bocado. Una receta sencilla pero sorprendente, donde la intensidad de la morcilla se funde con la cremosidad de la yema, creando una armonía perfecta. Presentada en formato individual y con una estética cuidada, se convierte en una propuesta ideal para tapas, entrantes o menús degustación. Una forma deliciosa de elevar un producto clásico a una experiencia gastronómica actual.
Realizar una bechamel tradicional, y adicionar a la misma bechamel la morcilla de burgos al final de su cocción. Triturar el conjunto hasta tener el espesor deseado y rectificar de sazonamiento.
Enfriar durante 10-12 horas hasta que esté espesa y bolear en porciones de 15-20 gr máximo.
Empanar con panko y pan rallado.
Freír a 180ºC durante dos minutos.
Realizar una mahonesa tradicional o comprar un bote de mahonesa jet extramar, adicionar pimentón dulce y triturar hasta mezclar completamente, salpimentar al gusto.
Montar conjuntamente la nata y el yogur bien frio con varillas. Una vez aireado y denso disponer en una manga para emplatar. Sazonar al gusto del profesional.
Ingredients
Directions
Realizar una bechamel tradicional, y adicionar a la misma bechamel la morcilla de burgos al final de su cocción. Triturar el conjunto hasta tener el espesor deseado y rectificar de sazonamiento.
Enfriar durante 10-12 horas hasta que esté espesa y bolear en porciones de 15-20 gr máximo.
Empanar con panko y pan rallado.
Freír a 180ºC durante dos minutos.
Realizar una mahonesa tradicional o comprar un bote de mahonesa jet extramar, adicionar pimentón dulce y triturar hasta mezclar completamente, salpimentar al gusto.
Montar conjuntamente la nata y el yogur bien frio con varillas. Una vez aireado y denso disponer en una manga para emplatar. Sazonar al gusto del profesional.
