Las pechugas de pollo fileteadas son una de las zonas más tiernas de este animal, son muy utilizadas porque son realmente sencillas de combinar por su sabor y aroma.
Los métodos de uso van desde preparaciones a la plancha, asados y fritos. No es ideal hacerlo en guisos o preparaciones muy líquidas por su textura demasiado blanda, salvo aquellas que necesiten el pollo desmenuzado. Su nivel de conservación es de 18 meses tras el proceso de fabricación y tiene que ser preparado en su totalidad.
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