Las Patatas Bravas son un clásico de la gastronomía española que nunca pasa de moda. Crujientes por fuera, tiernas por dentro y bañadas en una salsa brava picante que despierta todos los sentidos, este plato es perfecto para compartir en reuniones con amigos o como tapa en cualquier ocasión especial.
Calienta el aceite en una freidora o sartén profunda a 180°C
Fríe las patatas en tandas pequeñas para evitar que se amontonen, durante unos 5-7 minutos o hasta que estén doradas y crujientes.
Retira las patatas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Sazónalas con sal al gusto mientras aún están calientes.
Coloca las patatas fritas en un plato grande para servir.
Rocía generosamente la salsa brava picante biberón sobre las patatas.
Decora con perejil fresco picado para añadir un toque de color y frescura.