Lubina japonesa a la plancha con piel crujiente, acompañada de verduras salteadas y una suave crema de limón. Una receta sencilla, ligera y llena de sabor.

Descongela la lubina previamente en refrigeración y sécala bien con papel de cocina. La ficha del producto indica que debe descongelarse y cocinarse como pescado fresco antes de consumir.
Corta el calabacín, la zanahoria y la cebolla en tiras finas y saltéalos con un poco de aceite hasta que estén tiernos pero ligeramente crujientes. Reserva.
Calienta una sartén con unas gotas de aceite. Coloca los filetes por el lado de la piel y cocínalos hasta que quede dorada y crujiente. Dales la vuelta y termina la cocción durante unos minutos.
Para la salsa, calienta la nata a fuego suave, añade el zumo de limón y una pizca de sal y pimienta. Cocina un par de minutos hasta conseguir una textura cremosa.
Sirve las verduras como base, coloca encima el filete de lubina y termina con la crema de limón y un poco de perejil o cebollino.
Sirve el pescado con la piel hacia arriba para mantener su textura crujiente y acompáñalo con unas gotas de aceite de oliva y ralladura fina de limón.