Un entrante fresco y elegante donde el dulzor del melón se combina con el sabor intenso de la hueva de maruca y el toque ahumado del tofu, creando un plato ligero y lleno de contraste.

Pelar el melón y retirar las semillas. Trocear junto con el pepino y añadir al vaso de la batidora. Incorporar el ajo, el Oporto, el AOVE, sal y pimienta. Triturar hasta obtener una textura fina y cremosa. Reservar en frío.
Cortar en brunoise fina el pepino, el tofu ahumado y parte de la hueva de maruca. Mezclar con un chorrito de AOVE y unas gotas de zumo de limón.
Servir el gazpacho en un bol y colocar el picadillo en el centro. Rallar por encima hueva de maruca para potenciar el sabor y decorar con hojas de rúcula y shiso verde y rojo.
Servir muy frío para disfrutar al máximo de la frescura del melón y del contraste entre el punto dulce, ahumado y salino del plato.